Pequeña criatura, de enorme ego y sobrada de ponzoña. Elegante y enigmática, seductora por su forma arácnida. Te toca en el momento equivocado y su marca será eterna. La tocas en el momento equivocado y dejará en ti un recuerdo, porque los escorpiones no olvidan.

Se hará notar, siempre estará encima, difícilmente será humilde pues sabe lo que corre por su acorazado cuerpo. Ella ha dado nombre a los conductos que conocemos como ven-as y no podría ser diferente, pues su forma alargada es también sinónimo de ven-eno.