Contrario a lo que sabemos, los Géminis no son dos caras de una misma moneda, ni antagonía, ni polaridad. Esa es la verdadera máscara: hacernos creer que es bueno y malo. La mejor figura de los 12 en el juego de las apariencias, los engaños y las ficciones. Si Géminis se vuelve real no serían dos identidades, sino todas las que quiera ser. Gemelos; los pensamos como una continúa competencia contra la otredad inmediata. Sin embargo, podría haber una complicidad detrás y a nadie le sorprendería.