Con su presencia silenciosa me sentí tranquilo como pocas veces antes. Sin embargo, en mi cercanía a ella omití una característica central y por eso recibir castigo debo tomarlo como enseñanza. Ella es un centauro, pertenece a la raza de los Sagitario. Aquellos que se asumen como superiores a bestias y humanos en tanto que están a la mitad de ambos reinos. Seres de fantasía, que a diferencia del resto de signos zodiacales, insisten en hacernos creer todas sus mentiras mientras apuntan una flecha