Agries, mejor dicho. Hay una puerta que siempre se abre en el mes de abri(r)l, esa puerta es la del cordero, ser arrogante que se considera así mismo divino, santificado, especial entre las bestias a las cuales se dice dominar pues ocasionalmente porta un cetro falso e imita a los humanos. El Aries no existe, solo hay lobos con piel de cordero que siempre están al acecho. En sus palabras abunda el ácido de una saliva de carnívoro.
Busquen “El mal de Aries” y concluyan.
Agries, mejor dicho.